La desaparición de un grupo de jóvenes en la costa de Oaxaca intensifica la preocupación por la inseguridad en la región turística
A finales de febrero, un nuevo caso de desaparición masiva ha conmocionado a la costa de Oaxaca, involucrando a varios jóvenes originarios de Tlaxcala, quienes perdieron el rastro entre los destinos turísticos de Huatulco y Zipolite, dos de las principales playas de la región. La situación ha generado alarmas en diferentes estados, pues las autoridades y las familias involucradas todavía intentan aclarar los hechos.

Los primeros reportes de la desaparición
El caso comenzó a tomar relevancia el 27 de febrero, cuando la Fiscalía de Oaxaca recibió las primeras denuncias de desaparición de cuatro jóvenes: tres mujeres y un hombre. Según la información proporcionada, los desaparecidos son Angie Lizeth Pérez (29 años), Raúl Emmanuel González (28), Noemí López (28) y Brenda Mariel Salas (19). Aunque Brenda Salas fue localizada con vida en Puebla, a más de 400 kilómetros de distancia de Huatulco, los otros tres jóvenes siguen desaparecidos.
Mientras tanto, el caso ha tomado otro giro con la denuncia de la madre de Jacqueline Ailet Meza, otra joven originaria de Tlaxcala, quien desapareció la misma noche en Zipolite. Según la madre, Jacqueline fue secuestrada en un local de comida cerca de la playa, dejando atrás a dos hijos pequeños de 5 y 3 años. La Comisión de Búsqueda de Oaxaca, liderada por Michel Julián López, ha anunciado que están siguiendo «indicios de localización» de Jacqueline en Puebla, aunque algunas fuentes aseguran que la joven ha sido encontrada sin vida.
Hallazgo de cuerpos y el impacto en la región
El caso se complica aún más con el hallazgo de varios cuerpos dentro de un vehículo abandonado en la carretera que conecta Oaxaca con Puebla, cerca del puente Calapa. La Fiscalía de Puebla se encuentra realizando las investigaciones y las identificaciones, aunque hasta ahora no ha confirmado la identidad de los cadáveres. Esto genera más incertidumbre sobre si estos hallazgos están relacionados con la desaparición de los jóvenes de Tlaxcala.
Entre los desaparecidos también se encuentran Lesly Nota Trejo, de 21 años, Rolando Armando Evaristo, de 22 años, y Rubén Antonio Ramos Flores, todos originarios de Tlaxcala. Las autoridades de Tlaxcala han emitido una ficha de búsqueda para Lesly, pero los demás siguen sin ser localizados.
📰✅Se registró despliegue elementos de seguridad en los límites de Puebla y Oaxaca, en el puente Calapa donde se reportó un vehículo abandonado con cuerpos cuerpos sin vida en el interior.
— expansionoax (@expansionoax) March 3, 2025
Trascendió que las personas podrían tratarse de los jóvenes de #Tlaxcala desaparecidos… pic.twitter.com/5q8WbH3hPg
Zipolite: un destino turístico marcado por la violencia
Este trágico incidente resalta la creciente preocupación sobre la seguridad en la costa de Oaxaca. En los últimos años ha experimentado un auge en el turismo, pero también un aumento en la presencia del crimen organizado. En enero de este mismo año, otros siete jóvenes desaparecieron mientras se dirigían hacia Puerto Escondido, otro destino turístico popular en la región. Dos meses después, estos jóvenes siguen desaparecidos, lo que ha generado temor tanto entre turistas como entre los habitantes locales.
Aunque las autoridades estatales, como el fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez, han evitado vincular estos hechos con un aumento del crimen organizado en la región. Los casos de desapariciones masivas en lugares turísticos siguen en aumento, lo que levanta una alerta sobre la seguridad pública en el estado.
Las familias exigen justicia y respuestas
Las familias de los desaparecidos han recurrido a las redes sociales para difundir la información sobre los jóvenes y exigir que se aceleren las investigaciones. A través de publicaciones en plataformas como Facebook, las madres de las víctimas han solicitado ayuda y apoyo para localizar a sus hijos e hijas. Temen que los casos se sumen a la creciente lista de desapariciones no resueltas en el país.
El gobierno estatal, por su parte, ha dicho que continuará con las investigaciones y se comprometió a brindar apoyo a las familias afectadas. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y las autoridades están bajo presión para resolver estos casos cuanto antes. El miedo a la violencia en las zonas turísticas de Oaxaca crece entre la población.
Una vez más, la desaparición de jóvenes mexicanos se convierte en un tema urgente de justicia y seguridad. La falta de respuestas claras y la creciente violencia en las regiones turísticas de Oaxaca dejan una sensación de vulnerabilidad. Tanto para los locales como para los turistas que buscan un lugar seguro para disfrutar de las playas.