La segunda marcha contra la gentrificación en la Ciudad de México se llevó a cabo el domingo 20 de julio, reuniendo a cientos de manifestantes que denunciaron el impacto social, ambiental y económico del crecimiento urbano descontrolado. La movilización partió desde la estación Fuentes Brotantes del Metrobús, en la alcaldía Tlalpan, y avanzó hacia la zona de El Caminero, concluyendo en Ciudad Universitaria.
Vecinos, colectivos ambientalistas y organizaciones sociales alzaron la voz contra el aumento desmedido en los precios de vivienda, el desplazamiento de comunidades tradicionales y la implementación de megaproyectos inmobiliarios. Una de las principales preocupaciones fue el desarrollo Fuentes Brotantes 134, ubicado en una zona de valor ecológico. Los manifestantes advirtieron sobre riesgos como el desabasto de agua, la pérdida de áreas verdes y la ruptura del tejido comunitario.
Durante el recorrido, los participantes corearon consignas y portaron pancartas con mensajes de defensa territorial y justicia urbana. La movilización se mantuvo pacífica durante la mayor parte del trayecto y fue acompañada por un operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para preservar el orden.

Incidentes en Ciudad Universitaria
Al término de la marcha, un grupo reducido de personas encapuchadas provocó daños materiales en instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), incluyendo el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) y la Librería Julio Torri. Se registraron actos vandálicos como rotura de cristales, pintas y quema de libros. La UNAM condenó lo ocurrido y anunció que presentará denuncias correspondientes.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó estos actos como «fascistas» y subrayó que incendiar libros en una institución académica no puede justificarse bajo ninguna causa. Además, respaldó el plan de atención contra la gentrificación anunciado por el Gobierno de la Ciudad de México.
Posición de autoridades capitalinas ante segunda marcha contra la gentrificación
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, hizo un llamado previo al desarrollo pacífico de la marcha y activó protocolos de derechos humanos para garantizar el derecho a la protesta. Durante el evento, el Gobierno capitalino reportó saldo blanco y reconoció la participación de los cuerpos de seguridad.
En días previos, Clara Brugada presentó un plan para enfrentar la gentrificación en zonas como Roma, Condesa y Juárez. La propuesta contempla la vigilancia del incremento de rentas, medidas de conservación del patrimonio urbano y mecanismos de participación ciudadana. No obstante, algunos manifestantes consideraron que dicho plan resultaba insuficiente ante la magnitud del problema.

Gentrificación: una preocupación creciente
La segunda marcha evidenció que la gentrificación ya no se limita a las zonas céntricas de la capital. Colonias ubicadas en el sur de la ciudad, como Tlalpan, también enfrentan procesos de transformación urbana que generan tensiones entre el desarrollo económico y la permanencia de comunidades históricas.
Esta movilización representa un nuevo capítulo en la defensa del territorio urbano y en el debate público sobre el rumbo del crecimiento habitacional en la Ciudad de México.